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Mala digestión

Una mala digestión puede alterar tu vida diaria, manifestándose a menudo en forma de inflamación, gases y malestar. Hay varios factores que pueden provocar problemas digestivos, desde la elección de la dieta hasta los niveles de estrés1. Adentrémonos en la no tan divertida experiencia de lidiar con una mala digestión.

Cómo identificar la mala digestión1

Reconocer los signos de una mala digestión puede ayudarte a identificar el problema a tiempo. Esto es lo que hay que tener en cuenta:

Inflamación

Puedes sentir una inflamación notable en el abdomen, haciéndote sentir incómodamente lleno.

Gases y flatulencias

El aumento de la producción de gases puede provocar situaciones vergonzosas y malestar.

Dolor estomacal

Las molestias digestivas suelen ir acompañadas de retortijones y molestias en el abdomen.

Cambios en los hábitos intestinales

Es posible que experimentes estreñimiento o movimientos intestinales irregulares, lo que puede ser frustrante.

Causas posibles de una mala digestión 1-3

Entender qué desencadena tus problemas digestivos es crucial. Los culpables más comunes son:

Mala alimentación: Los alimentos ricos en grasas, picantes o procesados pueden enfermar tu sistema digestivo y provocar malestares digestivos.

Intolerancias alimentarias: La intolerancia a la lactosa o la sensibilidad al gluten pueden causar inflamación y gases cuando se consumen ciertos alimentos.

Estrés y ansiedad: El estrés emocional puede interferir en el proceso digestivo, provocando molestias e irregularidades.

Deshidratación: Si no tomas suficiente agua, tu digestión puede volverse más lenta, lo que puede causar estreñimiento y hacerte sentir incómodo.

Cómo recuperar el control1-3

Si tienes malestares digestivos, ten en cuenta estos consejos prácticos para recuperar el bienestar:

Hidratación constante

Bebe mucha agua a lo largo del día para facilitar la digestión y evitar el estreñimiento.

Incorporar fibras gradualmente

Añade alimentos ricos en fibra a tu dieta, como frutas, verduras y cereales integrales, pero hazlo gradualmente para evitar los gases.

Practicar una alimentación consciente

Disminuye la velocidad de tus comidas y mastica bien los alimentos para favorecer una digestión adecuada.

Limitar los alimentos detonantes

Identifica y evita los alimentos que parecen empeorar tus síntomas, como los lácteos, el gluten o los alimentos ricos en grasas.

Controlar el estrés

Incorpora técnicas de relajación, como el yoga o la meditación, para ayudar a reducir los niveles de estrés y favorecer la digestión.

Tu guía de prevención para la mala digestión1-4

Prevenir una mala digestión es más fácil que solucionarla. Aquí tienes algunos consejos para mantener sano tu sistema digestivo:

Mantener una dieta equilibrada

Enfócate en una dieta rica en alimentos integrales, incluyendo frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras.

Mantenerse activos

La actividad física regular puede ayudar a estimular la digestión y prevenir el estreñimiento.

Escuchar el cuerpo

Presta atención a cómo te afectan los distintos alimentos y haz los ajustes correspondientes.

Hidratación constante

Bebe suficiente agua a lo largo del día para favorecer la salud digestiva general.

Consumir probióticos

Un probiótico puede promover un microbioma intestinal saludable, ayudando a la digestión y reduciendo el malestar.

REFERENCIAS

  1. Greenwood-Van Meerveld B, et al. Gastrointestinal Physiology and Function Handb Exp Pharmacol. 2017:239:1-16.​  
  2. Konturek PC, et al. Stress and the gut: pathophysiology, clinical consequences, diagnostic approach and treatment options.  J Physiol Pharmacol. 2011 Dec;62(6):591-9.​
  3. Markland AD, et al. Association of low dietary intake of fiber and liquids with constipation: evidence from the National Health and Nutrition Examination Survey. Am J Gastroenterol. 2013 May;108(5):796-803.​
  4. Acosta et al (2022). Bacillus clausii for Gastrointestinal Disorders: A Narrative Literature Review. Adv Ther (2022) 39:4854–4874.

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